Lunes 25 de Mayo de 2020

  • 18.5º
  • Soleado

18.5°

El clima en Los Toldos

  • Fecha

  • Contagios

  • Recuperados

  • Muertes

27 de marzo de 2016

Owen Sosa, el joven que venció a la muerte: "Lo más feo ya quedó atrás"

Hace un mes chocó en su moto contra un auto cerca de Baigorrita, hecho que le valió la amputación de una pierna y heridas que pusieron en riesgo uno de sus brazos. Tras atravesar un cuadro crítico de salud, se recupera en su casa y afronta con tranquilidad este difícil momento.
El joven mantuvo un diàlogo con los colegas del diario democracia de Junìn...

A la una de la mañana del lunes 22 de febrero, a Owen Martino Sosa se le apagó el monitor y durante tres días no registró en su mente ningún momento de angustia, dolor  u otro sentimiento que hoy pueda recordar.
Sabe, sí, porque se lo contaron, que después de chocar en su moto con un auto en la Ruta 65, cerca del acceso a Baigorrita, fue llevado al hospital de General Viamonte y que más adelante lo derivaron a clínica “La Pequeña Familia”, lugar en el que retomó  contacto con el mundo y donde se sorprendió “todo entubado”, sin soportar la máscara de oxígeno que le oprimía el rostro.
Tampoco es ajeno a todo lo que generó su caso en la comunidad, a los cientos de mensajes de apoyo y a otras tantas imágenes que con la consigna “Fuerza Owen” coparon la red social Facebook. Incluso muchos famosos, como los futbolistas Ezequiel Cerutti, Fernando Cavenaghi y Lisandro Magallán, hicieron su aporte a la causa enviándole sus fuerzas al “Guerrero”, como lo llaman sus seres queridos.
Tranquilo, heroicamente sonriente para ser un joven de 18 años que ha perdido su pierna izquierda (le fue amputada horas después del choque) y que deberá esperar un buen tiempo para saber cómo le quedará el brazo del mismo lado, Sosa recibió a Democracia en su domicilio familiar de calle Bolivia. Allí se recupera tras haber obtenido permiso de los médicos para dejar la sala de internación, el miércoles pasado.

-En estos días que estuviste internado noté que tenés un montón de amigos. ¿Te sabías tan querido o a vos también te sorprendió el apoyo y la preocupación de la gente por tu caso?
- Realmente estoy muy contento por todos los mensajes que me han hecho llegar y que todavía me siguen mandando, ya sea por Facebook, whatsapp o a través de mi mamá y mi hermana. Hay gente que ni me imaginaba que iba a estar conmigo en este momento y otros a los que sinceramente no conozco y me han mandado mensajes muy lindos, con muchas palabras de aliento. Yo tengo la fortuna de tener un grupo de amigos acá y otro en Baigorrita, porque soy de allá y siempre vuelvo al pueblo.

-¿A qué edad te viniste a Junín?
-Creo que tenía seis años. Me vine con mis viejos y acá empecé la escuela en el ex Colegio Normal; a la par hacía las inferiores en Mariano Moreno. Después me fui a jugar a Baigorrita y más adelante me incorporé a River de Junín, así que te podés imaginar que habiendo pasado por todos esos lugares desde chiquito tuve la posibilidad de hacer un montón de amigos. El fútbol es así.

-¿Qué recordás de la noche del accidente?
- No me acuerdo nada. O sea, recuerdo lo que hicimos antes con mis amigos pero desde el momento en que salí a la ruta con la moto para adelante no sé lo que pasó. Esa noche habíamos estado jugando al fútbol en un torneo reducido en Baigorrita y la programación terminó temprano porque se suspendió un partido, entonces varios de los pibes que estaban conmigo decidieron irse en moto a Los Toldos. Tres amigos me invitaron a ir y yo acepté. Fuimos hasta lo de un muchacho que vive sobre una calle paralela al acceso a Baigorrita, lo esperamos y cuando estuvo listo salimos para Los Toldos. Yo iba adelante en mi moto (una Honda 150 c.c.), sin acompañante, llegamos a la ruta, subí y chau, no me acuerdo más nada.  

-¿Cuándo volviste a recuperar la conciencia?
-Y… estuve dos o tres días inconsciente. Igual, cuando estás dormido vos te imáginas cómo te debés ver con el respirador y con todos esos equipos encima y te los querés sacar, no sé si para que tu familia no sufra de verte así o por qué otra razón, pero dormido lo sufrís como si lo estuvieras viviendo despierto. Al segundo o tercer día desperté y ya me pusieron en terapia intermedia. De ese momento mucho no recuerdo porque estaba re sedado, me daban muchos calmantes para que no sintiera los dolores.

-Las primeras noticias sobre tu brazo no eran muy alentadoras, pero parece que la situación se va a revertir. ¿Cómo va la evolución y cómo lo vivís vos? 
- Yo lo vivo tranquilo, sé que lo más importante es estar acá, junto a las personas que me quieren y que me van a ayudar a atravesar este momento. Los médicos me dicen que todo marcha bien y que después que me cambien las esponjas y todo lo que rodea la zona afectada, me van a sacar piel de otro lado para ponerme en el codo e ir recomponiendo de a poco. Lo que más inquieta son estos fierros que tengo puestos en el brazo, que son para ayudar a que los huesos ocupen su lugar. Pesan muchísimo.

-¿Te replanteás haber salido en moto a esa hora o ya estabas acostumbrado?
-No, obviamente me preguntó para qué m…. fui.

-¿De la persona con la que chocaste tuviste noticias?  
-No, ni apareció. Sé que aparentemente es una mujer por la información que salió publicada en todos los medios, pero nunca se arrimó nadie. El único que se acercó fue el padre de la mujer, que es vecino nuestro de toda la vida allá en Baigorrita, para preguntar cómo estaba. La mujer que iba en el auto con el que choqué es de Baigorrita pero en este momento está viviendo en Saforcada.

-¿La noche del accidente llevabas casco puesto?
-Sí, en ruta siempre. Acá en Junín, te digo la verdad, no lo usaba.

-Cuando te recuperes, ¿vas a volver a andar en moto?
-Sí, aunque sea en una Zanellita. No me quedó eso de decir “no me subo nunca más a una moto”, quiero tener aunque sea una chiquita, sin cambio, como para ir de mi casa al trabajo.

-¿Pensás en el futuro? ¿Esto cuánto te cambió lo que tenías proyectado? 
 - No, vivo tranquilo el día a día y no me pongo mal, es todo cuestión de tiempo. Una vez que recupere el brazo vuelvo a hacer mi vida normal. A decir verdad, no tenía mucho pensado para mi vida, solamente terminar el secundario y después encarar alguna carrera corta. 

Credito: Diario Democracia de Junìn

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios