Hoy es martes 16 de julio de 2019 y son las 01:18 hs. ULTIMOS TITULOS: Oficializan la designación de Cantard somo secretario de políticas universitarias / Alerta por la crecida del Río de La Plata en la costa del área metropolitana y La Plata / Turquía anunció la detención de un sospechoso del atentado en Estambul / El gobierno nacional concedió un anticipo financiero de $3.500 millones a la provincia de Buenos Aires / Indagan a los recapturados por policías baleados en Ranchos y por fuga del penal / El Gobierno designó a los nuevos titulares de la ANSV, la DNV y la CNRT / Francisco: "La lealtad y la fidelidad no están de moda" / El río Paraná descendió 7 centímetros en Victoria, tras llegar ayer a su pico máximo / Dos muertos al chocar una moto contra un paredón de contención del Puente Alsina / El papa Francisco pidió rezar por las víctimas del atentado en Estambul / Macri derogó el decreto que dispuso devolver el 15% de la coparticipación / Por seguridad cambiaron de celda ocho veces en cuatro días a "El Chapo" Guzmán / Buen tiempo y una máxima de 29 grados en la Ciudad / Macri anuncia la construcción de la autovía en la RN 5 / Independiente y San Lorenzo empataron en la apertura del Torneo de Verano 2016 / "El mundo no busca un líder en Moscú o Beijing, nos mira a nosotros", dijo Obama sobre el Estado de la Unión / Buen triunfo de Ferro sobre Weber en la Liga / La AFA resolvió que el 30 de junio a las 18 se celebren las elecciones / El ministro de Trabajo bonaerense reunió a intendentes y sindicatos para conformar Comisión de Empleo Municipal / Garavano recibió a las Madres del Dolor /


  SALUD Y PREVENCIÓN  18 de agosto de 2015
“La muerte empieza en el colon”
Si tenemos un tubo digestivo mal cuidado, poblado de bacterias y hongos oportunistas y patógenos (en particular, Candida albicans) y contaminado por alimentos mal digeridos, corremos el riesgo de que se quede atascado por materia fecal tóxica. Esta situación puede provocar desequilibrios y trastornos de distinta gravedad...

En concreto, se puede sufrir estreñimiento habitual, gases, diarreas, inflamaciones de distinta índole, alteraciones en la piel, cambios de humor o enfermedades más graves, como una colopatía funcional, una diarrea sangrante e incluso cáncer de colon. 

Al hacer una autopsia, es fácil comprobar si el colon de la persona fallecida se encontraba muy atascado por excrementos. Es el origen del dicho: “la muerte empieza en el colon”.
 
Un intestino sucio conlleva el riesgo de tener un sistema inmunitario deficiente. Se es más vulnerable ante enfermedades infecciosas e inflamatorias relacionadas con el aparato digestivo, respiratorio, urogenital, etc.

Además, tener el colon “enfermo” también es un factor desencadenante de trastornos emocionales. Poca gente lo sabe, ni siquiera todos los médicos, pero las células del intestino producen el 80% de la hormona del buen humor (la serotonina) que se encuentra en el cuerpo.

De alguna manera, el intestino es nuestro “segundo cerebro”, así que tenemos que cuidarlo muy bien.
 

Cuidar el tubo digestivo

En internet se puede encontrar una gran oferta de productos, más o menos fiables, que sirven para limpiar el tubo digestivo. Pero el intestino no es ni una chimenea que haya que deshollinar, ni una tubería que haya que desatascar. De hecho, es más delicado, y a la vez mucho más sencillo. 

Por lo general no deberíamos hacer nada. La madre naturaleza lo ha previsto ya todo: un ejército de miles de millones de microorganismos que pueblan el colon (el último tramo del intestino, justo antes del recto), que día y noche lo protegen y limpian impidiendo que las bacterias y levaduras dañinas se desarrollen e invadan la zona.

Los microbios del intestino son muy numerosos; hay hasta cien veces más que células tiene el cuerpo, es decir, unos 100 millones de millones (¡14 ceros!).

Este inmenso ejército recibe el nombre de “flora intestinal” o “microbiota”.

Utilizar el término “flora” aplicado al intestino puede chocar, pero lo cierto es que hace referencia al número de especies de bacterias y levaduras (200 tipos como mínimo) que ahí cohabitan, como ocurre en los jardines botánicos. Y cada persona tiene su propia flora intestinal, tan personal como su huella dactilar.  

Cuidar su propio jardín es responsabilidad de cada persona; resembrarlo con frecuencia, eliminar las malas hierbas, abonarlo… o bien abandonarlo. En este último caso, lo que era un bonito jardín inglés rápidamente se convertirá en un horrible y nauseabundo vertedero, refugio de especies nocivas que pueden provocar enfermedades. 
 

Los malos olores no son normales

La función principal del colon es fermentar los alimentos que no se han digerido completamente para extraer los últimos nutrientes y hacer que pasen a la sangre. Cuando el colon está sano y funciona bien, sólo quedan residuos inutilizables que se evacuan con regularidad, y que no desprenden mal olor

Por el contrario, en presencia de bacterias y levaduras nocivas, el tránsito se altera produciendo estreñimiento o diarrea y los residuos alimentarios huelen mal. Además, cuando se tiene una mala digestión, aparte de ser desagradable en sí mismo, nuestro organismo no puede extraer los nutrientes de la comida de manera satisfactoria. Si no se hace nada al respecto, se puede llegar a tener déficit nutricional, o incluso carencias.

La flora nociva produce también gas carbónico, metano e hidrógeno en abundancia. Y los gérmenes se extenderán hasta provocar bolsas de gas a lo largo del colon, generándonos la sensación de que vamos a estallar. Las flatulencias y gases no tienen nada de gracia. Indican una mala digestión y también que el colon necesita ayuda. Este círculo vicioso se origina por la falta de bacterias “buenas”, beneficiosas para la salud, que favorezcan la digestión.

Y llegados a este punto, retomo el caso del hijo de mi amigo que nació por cesárea. 
 

La flora intestinal se determina en el nacimiento

La composición de la flora intestinal depende, en primer lugar, de la manera en la que nacemos.

Cuando nos encontrábamos en el vientre de nuestra madre, nuestro tubo digestivo era estéril. No tenía microbios.

Las bacterias y levaduras no se instalan en él hasta el momento del parto: 72 horas después de nacer, nuestro tubo digestivo contiene ya ¡millones y millones de bacterias y levaduras!

¿Pero de dónde proceden todas esas bacterias y levaduras? Aún lo desconoce mucha gente, pero para los niños que han nacido por parto natural proceden de la flora vaginal de la madre. 

Ahora bien, la  flora vaginal depende en gran medida de la flora intestinal, por lo que las mujeres que en las últimas semanas de embarazo tengan una adecuada flora intestinal, dejarán a sus hijos una excelente herencia de especies microbianas para que siembren su intestino. Si por el contrario el intestino de la madre está contaminado por especies oportunistas y patógenas, por desgracia el bebé también las heredará. 

De esta manera queda demostrado que la predisposición a padecer ciertas enfermedades tiene relación directa con un tipo de microflora que se transmite de madres a hijos en el nacimiento. En particular ocurre con los descendientes de mujeres que sufren asma o dermatitis. Si durante los últimos meses de embarazo la madre regenera su microflora (veremos cómo), el niño no será portador de una flora que pueda provocarle eczemas y/o asma. De esta manera tan sencilla se puede evitar que el recién nacido sufra una deficiencia que puede arrastrar de por vida, y que a su vez podría derivar en una bronquitis crónica que requeriría de asistencia respiratoria, convirtiéndole en una persona dependiente.

Existe otro caso igualmente preocupante y es el de los niños que nacen por cesárea

El bebé que nace por cesárea, al ser extraído directamente de la placenta (habitáculo estéril), no tiene contacto con la flora de su madre. Recibe entonces la microflora del entorno, es decir, del hospital, que suele estar poblado de bacterias resistentes a los antibióticos, en especial la desgraciadamente famosa estafiloco aureus (Staphylococcus aureus).

Si no se corrige a tiempo, la flora intestinal de origen hospitalario puede tener consecuencias dolorosas para toda la vida. 

Así que es muy importante que desde el momento mismo del nacimiento, las mamás a las que por fuerza debe practicárseles una cesárea siembren el tubo digestivo de su bebé con bacterias beneficiosas para la salud. Antes de hablar de cómo hacerlo, déjeme que puntualice que incluso una flora intestinal buena en el nacimiento puede llegar a desequilibrarse. 
 

Cómo se puede romper el equilibrio de la microflora

Tras el nacimiento, el equilibrio de la microflora intestinal se encuentra en constante evolución. Se trata de un equilibrio dinámico que puede romperse por diferentes factores endógenos y exógenos: 
 

  • factores endógenos (que se originan en el interior del organismo): puede que tengamos un sistema inmunitario deficiente o una enfermedad metabólica leve que ocasione una modificación de la flora intestinal. Si nos hacemos una herida o pasamos por el quirófano, tenemos una inflamación, estreñimiento crónico o un tumor en el intestino, la microflora también puede alterarse gravemente, lo que empeora los síntomas de la enfermedad prolongando la recuperación. 
     
  • factores exógenos (que se originan en el exterior): una alimentación desequilibrada, la contaminación por metales pesados o por pesticidas utilizados en el campo o por aditivos alimentarios antimicrobianos, infecciones por gérmenes patógenos, niveles altos de estrés, tratamientos antibióticos, vacunas... Todo ello favorece la inhibición de las bacterias buenas, dejando espacio para que se reproduzcan los gérmenes oportunistas y patógenos que son responsables de enfermedades. 
     

Las consecuencias pueden tener mayor o menor gravedad, e ir desde simples trastornos digestivos hasta la ruptura total de las defensas del organismo. En ese caso, se corre el riesgo de que los gérmenes se multipliquen hasta provocar una infección generalizada (septicemia), y potencialmente la muerte. 

Esto demuestra que una flora intestinal equilibrada es clave a la hora de estar sanos y hacer frente a las enfermedades. Nuestro objetivo debe ser conservar la flora en un estado microbiológico perfecto. 

Voy a explicarle cómo: 
 

Cuidar y mejorar la flora intestinal

Algunas de las bacterias presentes en la flora intestinal tienen un efecto positivo para la salud y para la vida en general: por ese motivo, los científicos las han bautizado como “probióticas” (beneficiosas para la vida). Estimulan el sistema inmunitario, reducen las alergias y alivian la inflamación del intestino. También impiden la producción de toxinas susceptibles de sobrecargar el hígado, mejoran el tránsito intestinal, disminuyen las flatulencias y previenen los trastornos digestivos (estreñimiento o diarrea). Para que realmente merezcan llamarse probióticos, es necesario demostrar sus efectos científicamente.  

Pero existen otras especies oportunistas o patógenas, susceptibles de originar problemas de salud de todo tipo, entre ellos alergias, micosis y hasta alguna enfermedad. 

Entre las micosis, la candidiasis provocada por la Candida albicans es alarmante, puesto que la proliferación de este germen en el organismo provoca una alteración del sistema inmunitario que puede abrir la puerta a otras enfermedades, como el cáncer.

El reto es el siguiente: tenemos que favorecer la proliferación de bacterias beneficiosas mediante la implantación de especies favorecedoras de bacterias saludables y el uso del  “abono” adecuado. Y, al mismo tiempo, debemos impedir que se desarrollen las especies patógenas, origen de enfermedades.

A continuación puede ver qué medidas puede tomar para reforzar su sistema inmunitario, aumentar su vitalidad y, en definitiva, mejorar su bienestar.
 

Reducir el consumo de alimentos en estado puro

Se deben consumir con moderación alimentos en estado puro, no procesados, como la carne, el queso, las grasas y los azúcares simples (o monosacáridos), ya que pueden romper el equilibrio de la microflora.

Desde los años cincuenta, el consumo de alimentos en estado puro no ha dejado de crecer, con el consiguiente e incesante desarrollo de lo que llamamos enfermedades del mundo desarrollado: es decir, enfermedades cardiovasculares, trastornos digestivos, metabólicos, del sistema nervioso u osteoarticular, etc. 

Sirva como ejemplo el elevado consumo de azúcares simples: sacarosa, fructosa, maltosa, lactosa, glucosa...

Todos los alimentos azucarados o que se transforman rápidamente en azúcares simples, incluido el zumo de frutas, favorecen la proliferación de una flora fúngica que altera el sistema inmunitario, aumentando el riesgo de diabetes, obesidad, accidentes cardiovasculares y todo tipo de cáncer. 

Puede parecer exagerado, pero hoy en día los médicos no tienen ninguna duda al respecto: un consumo elevado de azúcar produce hiperglucemia y, consiguientemente, hiperinsulinemia, que provoca la formación del tumor cancerígeno y acelera el crecimiento de células tumorales. 

Los españoles consumen de media 43,8 kilos de azúcar al año, es decir, unos 120 gramos al día (equivalente a entre 15 y 20 cucharaditas de postre diarias). La mayor parte de este azúcar se “cuela” a través de productos elaborados (refrescos y bebidas azucaradas, cereales, derivados lácteos, etc. que se endulzan con fructosa, el principal edulcorante industrial). Esta cifra es alarmantemente alta. Debería reducirse como mínimo hasta colocarse por debajo de los 10 kilos al año. Y también deberíamos reducir el consumo de carne, grasas saturadas y lácteos. 

Así que prioricemos las frutas, legumbres y cereales integrales, bayas, frutos secos, pescados grasos ricos en nutrientes como el colágeno, minerales, vitaminas liposolubles y ácidos grasos omega-3. Podemos tomar algo de carne, lácteos (sobre todo leche de cabra y oveja) y aceites vegetales (preferiblemente aceite de oliva o nuez), algo menos de grasas saturadas y muy pocos dulces.
 

Comer más fibra: es “prebiótica”

La alimentación moderna es demasiado rica en alimentos en estado puro (carne, queso, grasas y azúcares) y pobre en fibra. A pesar de no ser un nutriente esencial de nuestro cuerpo, la fibra alimentaria resulta indispensable para preservar la flora intestinal, que se alimenta de ella transformándola en ácidos orgánicos que protegen y regeneran la mucosa intestinal. 

Algunas fibras alimentarias son solubles porque tienen poco peso molecular. Se las denomina “prebióticas” porque su objetivo es estimular el crecimiento de las bacterias “probióticas” o bacterias “buenas” del ecosistema intestinal. 

Como nuestra flora intestinal se nutre de fibras, no podemos dejar que se eche a perder privándola de las fibras solubles que podemos encontrar, por ejemplo, en la fruta de temporada bien madura, en una gran variedad de legumbres (preferiblemente leguminosas y crucíferas) y en los cereales de siempre, pobres en gluten (arroz, mijo, avena, espelta…).

Consuma especialmente legumbres y frutas ecológicas, porque no contienen pesticidas (cancerígenos) ni conservantes (antibacterianos y antifúngicos que alteran la flora intestinal).

Además, en necesario evitar la ingesta conjunta de hidratos de carbono y alimentos ácidos (por ejemplo, cereales y cítricos, cereales o legumbres con vinagre o limón, tomate y pasta o arroz...), ya que los ácidos neutralizan la acción de las enzimas salivales sobre el almidón de los hidratos de carbono, con la consiguiente producción de toxinas en el intestino. 

Ediciones de Salud, Nutrición y Bienestar - Madrid España



COMPARTIR:
Relacionadas: SALUD Y PREVENCIÓN
Comentarios:

Nuestro saludo es de...

 

 

FALLECIDOS

 

 

 

 

 

 

MAYO

1.- Falleció el día 02, a la edad de 50 años, HECTOR JAVIER CAYUQUEO

Casa de duelo Cuartel 2

2.- Falleció el día 02, JUAN DOMINGO OLGUIN

Casa de duelo Corrientes 146

3.- Falleció el día 03, a la edad de 86 años  BRANGELINA "INA" HERNANDEZ vda de CANEPA

Casa de duelo Simón Bolivar 1141

4.- Falleció el día 2, a la edad de 98 años AMELIA JOSEFA CARRIZO

Casa de duelo Mitre 454

5.- Falleció el día 08, a la edad de 86 años ROBERTO GOROSTIAGUE

Casa de duelo Cuartel VI Zavalia

6.-  Falleció el día 10, a la edad de 78 años ANTONIO PEDRO MONTENEGRO

 Casa de duelo Rawson s/n

7.- Falleció el día 10, a la edad de 54 años MONICA ELIZABET GALLO

Casa de duelo Mariano Moreno 279

8.- Falleció el día 10, a la edad de 62 años RAUL ALBERTO ETCHART

Casa de duelo Tte Ibañez 755

9.- Falleció el día 10, a la edad de 91 años  ANA ESTER GONZALEZ

Casa de duelo Eva Perón 81

10.- Falleció el día 15 a la edad de 87 años, MARIA HEILING de KNEZEVIC

Casa de duelo Lamadrid 471

11.-  Falleció el día 16, a la edad de 85 años, EMMA LUISA SARTORI DE CARDERO

Casa de duelo Eva Perón 528

12.- Falleció el día 17, a la edad de  84 años  VICTOR MANUEL TAVIO

Casa de duelo Remedios de Escalada 304

13.- Falleció el dia 17, a la edad de 93 años OLGA NELLY MILEO

Casa de duelo Avellaneda 819

14.- Falleció el día 17, a la edad de 90 años JUANA ESTHER ATADIA

Casa de duelo Alem 107

15.- Falleció el día 20, a la edad de  66 años  DAMIAN G. ESPERANZA "Yoyi"

Casa de duelo B° Tartaglini casa 25

16.- Falleció el día 22 a la edad de 85 años ANA CELINA RINQUE

Casa de duelo Dean Funes 1212

17.- Falleció el dia 24, a la edad de 92 años BALBINA MARCELA LARRAGA

Casa de duelo Tapera de diaz y San Martin

18.- Falleció el día 24, a la edad de 99 años ANGELA HUEMIL

Casa de duelo 6 de Agosto s/n

19.- Falleció el día 26 a la edad de 71 años ALBERTO  SOSA " Patilla"

Casa de duelo Paso 2553

20.- Falleció el día 24, a la edad de 85 años, RAUL ROMUALDO MARTINEZ

Casa de duelo Sab Martin 62

JUNIO

1.- Falleció el día 03, a la edad de 81 años RAUL ANIBAL ROSATTO

Casa de duelo: Cabo Baigorria 31 

2.- Falleció el día 07, a la edad de 90 años NELIDA IRENE CASTILLO vda de MORA

Casa de duelo Mitre  380

3.- Falleció el día 09, a la edad de 65 años ALBERTO EDUARDO ORTIZ

Casa de duelo Hipolito Irigoyen 526

4.-  Falleció el día 13, a la edad de 92 años, DIEGO FEDERICO

Casa de duelo  1° de Mayo 758

5.- Falleció el día 13, a la edad de 93 años, ANDRES CALDERON

Casa de duelo Alvear 178

6.-  Falleció el día 15, a la edad de 86 años, OSCAR ROGELIO TEILLERI

Casa de duelo Coliqueo 751

7.- Falleció el día 15, a la edad de 90 años INES LOPEZ

Casa de duelo Passo 814

8.- Falleció el día 16, a la edad de 82 años JUAN JOSE GAILLARD

Casa de duelo Urquiza 656

9.- Falleció el día 20, a la edad de  76 años, DELFINA SARA COÑA

Casa de duelo Dean Funes 1218

10.- Falleció el día 23, a la edad de 84 años, ANITA NELIDA DOMAGALA

Casa de duelo  Urquiza 534

 

 

 

 

 

HOY ESTÁ DE TURNO ...

 

Los turnos en Farmacia, comienzan a las 08:30 hs hasta las 08:30 hs del dìa siguiente
 
JULIO 2019
 
Día 1: Fcia RAMONTELLI
Dìa 2: Fcia MAFFEO
Dìa 3: Fcia SAN JUAN
Dìa 4: Fcia ABARRATEGUI
Dìa 5: Fcia  STA ROSA
Dìa 6: Fcia RAMONTELLI
Dìa 7: Fcia RAMONTELLI
Dìa 8: Fcia MAFFEO
Dìa 9: Fcia SAN JUAN
Dìa 10: Fcia ABARRATEGUI
Dia 11: Fcia STA ROSA
Dìa 12: Fcia RAMONTELLI
Dìa 13: Fcia MAFFEO
Dìa 14: Fcia MAFFEO
Dìa 15: Fcia SAN JUAN
Dìa 16: Fcia ABARRATEGUI
Dìa 17: Fcia  STA ROSA
Dìa 18: Fcia  RAMONTELLI
Dìa 19: Fcia  MAFFEO
Dìa 20: Fcia SAN JUAN
Dia 21: Fcia SAN JUAN
Dìa 22: Fcia  ABARRATEGUI
Dìa 23: Fcia STA ROSA
Dìa 24: Fcia RAMONTELLI
Dìa 25: Fcia  MAFFEO
Dìa 26: Fcia SAN JUAN
Dìa 27: Fcia ABARRATEGUI
Dìa 28: Fcia ABARRATEGUI
Día 29: Fcia STA ROSA
Día 30: Fcia RAMONTELLI
Dïa 31: Fcia MAFFEO
Este cronograma de turnos es orientativo, pudiendo tener cambios sin previo aviso de la farmacia a este sitio
 
Direcciones:
San Juan: Coliqueo 70
Fontana: Mitre 598
Sta Rosa: San Martìn 325
Lahuen: 6 de Agosto 298
Maffeo: Coliqueo 650
 
 

 

Telèfonos de urgencia

 

Policía: 101 - 442202
Bomberos: 100 - 442482
Hospital: 107 - 442290
Instituto Médico: 442496 / 442996

 

GUIA TELEFONICA

 

Buscar en Los Toldos
 

 

LA RADIO EN VIVO

   


www.lostoldosesnoticia.com.ar - Portal de Noticias Toldense - © 2018 - Todos los derechos reservados


RadiosNet