Sábado 26 de Septiembre de 2020

  • 14.3º
  • Nublado

14.3°

El clima en Los Toldos

7 de abril de 2013

Las causas del desastre, bajo la lupa de los especialistas

¿Se hubiese podido evitar la tragedia que azotó a la Ciudad? Según la opinión de distintos especialistas, las consecuencias de un auténtico diluvio que no registra antecedentes históricos habrían sido muy graves de todos modos, pero no de la magnitud que convirtieron a La Plata en noticia mundial, siempre y cuando se hubieran concretado las obras que desde hace años recomendaron varios expertos y estudios de la facultad de Ingeniería de la Universidad local.
Un trabajo elaborado seis años atrás por los ingenieros Pablo Romanazzi y Arturo Urbiztondo, del departamento de Hidráulica de la facultad de 1 y 47, advertía sobre la necesidad de “mejorar la capacidad de conducción” del arroyo El Gato.

“Si se ensanchaba su curso, el agua se habría retirado con más rapidez. Pero desgraciadamente no se hizo nada”, apuntó Romanazzi.

Agregó que “a los arroyos hay que devolverles el territorio que tenían naturalmente. ¿Cómo? Despejando de toda construcción urbana los laterales de cada curso de agua”, explicó.

No obstante, el especialista indicó que aunque se hubieran realizado esas obras, que son muy costosas, “semejante tormenta no se habría podido contener”.

 

CONSECUENCIAS "MENORES"

El profesor de Hidrogeología de la casa de altos estudios platense, Mario Hernández, fue muy gráfico al respecto. Dijo que “durante las últimas dos décadas se registró un crecimiento en las construcciones que no se vio acompañado por la necesaria ampliación del sistema de desagües pluviales”. Coincidió con Romanazzi en que “la lluvia fue extrema, pero con un plan de contingencia adecuado la cantidad de víctimas fatales no habría llegado al número que llegó”.

El ex decano de la facultad de Ingeniería y profesor titular durante 20 años de la cátedra de Hidráulica, Horacio Albina, indicó que la amenaza existía y que todos los estudios estuvieron en manos de las distintas autoridades, porque “esto viene desde hace décadas”, subrayó.

Se remontó a los años ‘70. “En esa época, en el departamento de Hidráulica de Ingeniería realizamos un proyecto de saneamiento integral para un sector de la Ciudad, aunque, por lo que sé, de todo lo que planteamos no se llevó a cabo absolutamente nada”.

“No se puede evitar que esto vuelva a ocurrir”, sentenció Albina, y señaló que “se requeriría de obras hidráulicas capaces de soportar tormentas con una frecuencia excepcional; obras tan costosas que nunca se llevarían a cabo. Pero las consecuencias de este temporal habrían sido mucho menores si se concretaba el proyecto aquel, cuando lo presentamos”.

Albina explicó con claridad cómo se diseñan y para qué los distintos sistemas hidráulicos.

Hizo hincapié en que “ante todo está el tema de la cantidad de agua que cayó, su intensidad y duración, pero también está el tema de los sistemas hidráulicos”.

Puntualizó que un sistema hidráulico se diseña “para solucionar un determinado evento, es decir que se proyecta en función del agua que va a recibir, para lo cual se toman estadísticas proyectando a futuro”. Ejemplificó: “Un desagüe puede proyectarse para una recurrencia de 2, 5 o 10 años, y dependiendo de ello se decide, por caso, qué caño se va a utilizar”.

“Para una presa hidráulica se hace lo que se denomina decamilenio, esto es, prever las crecidas a lo largo de 10 mil años. Pero en una ciudad, el cálculo a futuro va de 2 a 5 años y se lo modifica de acuerdo a las necesidades”, apuntó Albina. Según el agua que se espera recibir y el lugar donde se va a concentrar mayor cantidad, se hacen las obras. Si el agua es desproporcionadamente mayor a la prevista los sistemas hidráulicos serán insuficientes. “Eso sucedió en la Ciudad. Las obras no se realizaron, por costosas, y porque no se ven. Una vereda o una calle, se ven; se pueden mostrar”, dijo.

COMPARTIR:

Comentarios