Viernes 4 de Diciembre de 2020

  • 12.4º
  • Parcialmente soleado

12.4°

El clima en Los Toldos

29 de diciembre de 2017

CFK: La mejor carta del gobierno para desplazar a los intendentes del PJ del conurbano por Carlos Tórtora

La reaparición en escena de una fuerte oposición social a las políticas del macrismo activó inmediatamente cambios en el complejo escenario bonaerense. Sergio Massa, que recibió comentarios despectivos por parte de Mauricio Macri días atrás, va dejando en claro que su estrategia sigue siendo dual

Por un lado, el tigrense está profundizando su alianza con María Eugenia Vidal, lo que le valió ser considerado, en el reparto de cargos de la Legislatura, como si condujera todavía la primera minoría, cuando ahora los massistas quedaron muy por detrás de Unidad Ciudadana. La excelente negociación de Massa, de la cual excluyó a su aliada Margarita Stolbizer, le vale ahora consolidar a dos hombres de su confianza, Sergio Errecalde y Eduardo Cergnul, en sendas secretarías de la cámara baja y a Ramiro Gutiérrez en la vicepresidencia tercera. Pero por el otro lado, Massa se acerca al nuevo presidente del PJ local Gustavo Menéndez, apareciendo como si convalidara el nuevo armado territorial de la Liga de Intendentes.

También hay que anotar la reaparición mediática de Eduardo Duhalde, que va recuperando protagonismo marcando diferencias con el macrismo sin romper lanzas y que sorprendió con un elogio a un ex ministro suyo: "Aníbal Fernández es uno de los mejores para dialogar; lo conozco hace muchos años", definió el ex presidente.

A punto de que le pidan prisión preventiva en la causa del Fútbol para Todos que tramita María Servini y con varios procesamientos más a cuestas, Fernández, al igual que Duhalde, criticó duramente a La Cámpora y hasta se ensañó con Máximo Kirchner. Según interpretan algunos especialistas en los patrones de conducta del macrismo, el ex jefe de gabinete de CFK, acosado judicialmente, estaría encontrando algún resquicio para serle útil al gobierno en el trabajo de dividir al peronismo bonaerense de cara al 2019.

Hilando fino

Una situación similar de acoso judicial y negociación política contra las cuerdas estaría transitando Daniel Scioli, que no respondió a los llamados de su jefe de bancada Agustín Rossi para votar contra la reforma previsional y busca contrarreloj la forma de evitar su procesamiento y correspondiente pedido de desafuero en la causa por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que le siguen la jueza y el fiscal platenses, Marcela Garmendia y Álvaro Garganta respectivamente.

En el Gobierno ya están haciéndose cálculos para el 2019 y se ve difícil que Cambiemos consiga resultados económicos tan favorables como para volcar buena parte del voto peronista a su favor. Más bien lo contrario, la tendencia al alejamiento peronista del macrismo parece ser profunda y difícil de revertir. Con estas señales de alerta a disposición, en la mesa chica del macrismo se estudia cómo sería posible no sólo ganar en Buenos Aires sino desplazar al único aparato político de envergadura que se resiste al avance de Cambiemos, o sea, los barones del conurbano. En este sentido, los números indicarían que la mejor carta de Macri sería una nueva candidatura a presidente de CFK. Aunque disminuyera el caudal de votos de la ex presidente como consecuencia de la gran crisis que sufre su sector, siempre tendría más de lo necesario para hacerle perder las intendencias a sus actuales dueños. Por pocos votos que saquen, los candidatos a intendentes del cristinismo les quitarían a muchos barones del conurbano los votos que los aventajan frente a Cambiemos, dándole así la victoria a la coalición oficial. En la lista de municipios que de este modo podría perder el peronismo estaría el núcleo del poder del PJ. Por ejemplo Lomas de Zamora, donde el macrismo casi le empató recientemente a Martín Insaurralde y La Matanza, donde el cristinismo pisa fuerte. Pero también se sumarían a la lista Almirante Brown, Escobar, Tigre, Merlo, Moreno y Berazategui, entre otros.

Para completar este esquema, se pensaría en la posibilidad de que Scioli termine siendo el candidato a gobernador de CFK, algo que a ésta no le molestaría, ya que Vidal tendría el triunfo asegurado.

El cristinismo, en la sobrevida política que está consiguiendo en parte gracias a que el Gobierno no deja de sostenerlo en el centro del ring, casi no tiene posibilidades de volver al poder. Pero sí está en condiciones de hacer que el peronismo pierda el control del conurbano. El ideal de Macri para un segundo período suyo sería que el peronismo se convierta en una confederación de partidos provinciales que sólo gobiernan provincias chicas y que resultan relativamente fáciles de condicionar, como se vio en la reforma previsional.

Carlos Tórtora

   

 

 

 

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios