Viernes 3 de Julio de 2020

  • 14.5º
  • Mayormente soleado

14.5°

El clima en Los Toldos

  • Fecha

  • Contagios

  • Recuperados

  • Muertes

12 de marzo de 2013

“UN REVERENDO CARAJO” Una columna de opinión de Gustavo Sampayo para Los Toldos es noticia

Le invitamos a leer ésta nueva columna de opinión y actualidad a traves de un artículo de Gustavo Sampayo para éste sitio.
(Vaya a la sección leer más)

 

Es mentira que cuando alguien muere en nuestro país victima de la enorme “Sensación de Inseguridad” que cientos de libros cuentan, nada queda.

 

Siempre, inexorablemente nos quedamos con lo que dejaron aquellos que al azar, elegidos por esto que nadie regula, ni mucho menos gobierna, agazapados en la oscuridad y a la luz de los que todos saben, matan sin piedad, nos roban las ganas de vivir cuando matan a los nuestros.

 

Los que padecen esta furia descontrolada no miden con “dos carajos” semejante tragedia, no saben cómo seguir, sencillamente no pueden razonar con la inteligencia que gobierna el cerebro de algunos funcionarios, en su mayoría alineados con la ficción que protagonizan los que viven dentro de un auto con vidrio polarizado, custodiado por 10 tipos que cobran 40 lucas y viven rodeados de cámaras al mejor estilo gran hermano simplemente porque hay una “Sensación de Inseguridad” manifiesta.

 

Viendo esta otra realidad, la “que nosotros no vivimos” es claro entonces entender porque se dicen las cosas que se dicen y se buscan formas de justificar todo lo que se expresa sin medir consecuencias, habiendo olvidado leer los libros que explican lo cauto que uno debe ser, cuando dice, lo que se dice.

 

Sergio Berni tiene razón cuando expresa que a la gente le importa dos carajos la inseguridad, el no la vive, su gente no la protagoniza, no la siente, a ninguno de los suyos han ejecutado (todavía), nadie de los cercanos a los que viven la ficción argentina tuvieron el infortunio de ser víctimas.

 

Por eso nos matan, por eso todos los días la furia contamina el aire que respiramos, descontrola las reacciones, desfigura el rostro de quien pretende contar que pasa donde nada pasa para los funcionarios funcionales a un sistema que no ve, no escucha, decreta duelo porque alguien en Venezuela muere y aquí solo se cuestiona a quienes reclaman desviando la realidad y llevándola al terreno por el que solo ellos transitan todos los días, sin importarles no dos, sino un “reverendo carajo” lo que le pasa a la gente, no a la de ellos, si no a la nuestra.

 

Lamentable.

Gustavo Sampayo

 

 

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios