Domingo 9 de Mayo de 2021

17 de septiembre de 2016

Lázaro Báez quiere entrar a la moratoria que lanzó el Gobierno

Lázaro Báez volvió a los Tribunal de Comodoro Py, esta vez para declarar por la causa que lo investiga por evasión previsional de $ 33 millones. Representado por Gonzalo Díaz Cantón presentó ayer un escrito exigiendo un "peritaje contable", negando la imputación que recae sobre él. Señaló que al estar detenido no pudo interiorizarse "del estado impositivo de las empresas" y sorprendió al pedir que la AFIP le permita acogerse a la nueva moratoria del Gobierno

 Entre otras cosas, indicó que "el barco ha sido abandonado", marcando la soledad en la que se encuentra.

El juez Ezequiel Berón de Estrada investiga a Báez, a su hijo Martín y a directivos y contadores de 16 de sus empresas, por el delito de "apropiación indebida de recursos de la Seguridad Social". Pese a ser el principal beneficiario de la obra pública durante el kirchnerismo ( $ 21.600 millones en contratos viales con sobreprecios que promedian el 65% ), el dueño del Grupo Austral adeudó -según la Justicia- durante seis años los aportes correspondientes a la seguridad social de sus empleados.

Después de que el mayor de sus hijos varones declaró el miércoles, que no tenía el más mínimo conocimiento de los “asuntos tributarios de las empresas”, Lázaro Báez solicitó entre otras medidas de prueba, que se libre un oficio a la AFIP para que informen sobre la posibilidad de “adecuarse a la nueva ley” de moratoria que el Gobierno envió al Congreso. El beneficio lo solicita mientras niega cualquier deuda previsional.

De esta manera, requirió que el organismo fiscal informe si sus empresas investigadas pueden acogerse a la moratoria, y en caso de ser denegado el acceso “que se informe cuáles serían los motivos”, según detallaron a Clarín fuentes judiciales.

Báez sigue defendiéndose y remarcó una vez más que su detención y las causas iniciadas en su contra, responden “a un fin político” y que lo convirtieron en el enemigo público "número uno de la Argentina". Este planteo lo concluyó con una sugestiva indirecta: "vaya a saberse para proteger a quien o quienes y por qué motivos".

En las diez páginas de su escrito, el empresario K solicitó una "pericia contable" para "corroborar las acusaciones sobre la falta de pago de los aportes de seguridad social". Según pudo saber Clarín, Báez no mantiene comunicación con las principales autoridades de sus empresas del área contable, hace meses. Y lo explicó de una llamativa manera: "El barco ha sido abandonado y todo producto de esta despiadada persecución", indicó Lázaro Báez para señalar que al momento no pudo consultar, salvo con abogados recién allegados, sobre la situación de las empresas que manejaron cifras millonarias durante el kirchnerismo

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