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31 de julio de 2016

Papa: "No es justo identificar al islam con la violencia"

En el vuelo de regreso a Roma, Bergoglio separó a ese credo del terrorismo. Dijo que todas las religiones tienen “grupitos fundamentalistas” y condenó al ISIS. Admitió posible mediación en Venezuela.

El papa Francisco afirmó este domingo que "no es justo identificar al islam con la violencia", destacó que "el terrorismo crece cuando no hay otra opción" y se preguntó por los jóvenes europeos "sin trabajo" que "van y se enrolan en grupos fundamentalistas".

"A mí no me gusta hablar de violencia islámica, porque todos los días leo el diario y veo violencia aquí en Italia: éste que mató a la novia, el otro que mató a la suegra, y estos son católicos bautizados, son violentos católicos", aseguró el Pontífice en conferencia de prensa a bordo del avión que lo llevó de regreso a Roma después de una visita de cinco días a Polonia.

"Si yo hablo de violencia islámica tengo que hablar de violencia católica, pero no todos los islámicos son violentos; es como en la ensalada de fruta, hay de todo, hay violentos en esta religión", agregó Francisco, a periodistas de medios de todo el mundo.

"Una cosa es verdad: en casi todas las religiones hay siempre un pequeño grupito fundamentalista. Nosotros tenemos. El fundamentalismo llega a matar, pero también se puede matar con la lengua, lo decía el apóstol Santiago, no yo, y también con el cuchillo", agregó, en línea con su mensaje en el vuelo de ida a Polonia, cuando sostuvo que "el mundo está en guerra, pero no una guerra de religiones".

"Creo que no es justo identificar el islam con la violencia. Esto no es justo y no es verdadero", reforzó el Pontífice, consultado sobre el uso de la palabra "terroristas" y no "islam" en los comunicados oficiales del Vaticano y en sus condenas a los ataques recientes en Europa, especialmente el asesinato de un sacerdote francés en Normandía.

"Tuve un diálogo largo con el gran imán de Al-Azhar y sé como piensan ellos: buscan la paz, el encuentro", enfatizó, recordando su encuentro de mayo pasado con Ahmed el Tayeb, imán de la máxima institución suní del mundo.

"El nuncio de un país africano me decía que en la capital de su país había siempre una cola larga en la puerta santa del jubileo, y algunos van a confesarse, católicos que rezan, pero la mayoría va adelante a rezar al altar de la Virgen; estos son musulmanes, que quieren hacer el jubileo, como hermanos. Cuando estuve en República Centroafricana, fui con ellos, el imán subió al papamóvil. Se puede convivir bien", recordó sobre su viaje de fines de 2015.

El Papa reconoció que "hay grupitos fundamentalistas" y agregó: "Yo me pregunto, ¿cuántos jóvenes les dejamos vacíos de ideales, no tienen trabajo, van a la droga, al alcohol, van allá y se alistan en grupos fundamentalistas".

De todas formas, fue claro al distinguir al islamismo del Estado Islámico (EI): "Sí podemos decir que el EI se presenta como violento, porque, cuando nos hace ver sus cartas credenciales, nos hace ver en la costa libia cuando cortaban la garganta a egipcios. Pero es sólo un grupito fundamentalista que se llama ISIS, pero no se puede decir, creo que no es verdad y no es justo, que el islam sea terrorista".

"El terrorismo crece cuando no hay otra opción y pone en el centro de la economía mundial al dios dinero y no a la persona. Esto ya es el primer terrorismo: echaste a la maravilla de la creación, el hombre y la mujer, y pusiste ahí el dios dinero", agregó. “Éste es un terrorismo de base, contra toda la humanidad. Pensemos", finalizó.

Francisco habló de su caída
“Estoy fenómeno”, respondió, entre risas, el papa Francisco ante la consulta del enviado de Télam que, a bordo del avión que lo llevó de regreso a Roma desde Polonia, le preguntó por su estado tras la caída que sufrió el jueves pasado en el santuario de la Madonna Negra de Czestochowa.

“Yo miraba la Virgen y me olvidé del escalón. Tenía el turíbolo (vaso de metal para el incienso en las misas) en la mano. Cuando sentí que estaba cayendo, me dejé caer y esto me salvó”, recordó el Pontífice sobre su tropezón en la visita a la ciudad situada a 120 kilómetros de Cracovia.

“Si me resistía, habría tenido consecuencias, pero estoy fenómeno”, evaluó sobre su caída en la misa que celebró por los 1050 años del bautismo de Polonia.

Posible mediación en Venezuela
El papa Francisco reconoció este domingo la posibilidad de que el Vaticano medie en la crisis de Venezuela a través de la incorporación de un representante de la Santa Sede a la eventual mesa de dialogo entre el gobierno y la oposición de ese país, que impulsa la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). 

"Se piensa en este momento. No estoy seguro, no puedo asegurarlo esto. Creo que en el grupo de la mediación alguno, y no sé si el gobierno también, quieren un representante de la Santa Sede", dijo el pontífice en la conferencia de prensa a bordo del avión que lo trajo desde Polonia.

"Esto hasta el momento que salí de Roma. El grupo ese de Zapatero, Torrijos, otro y un cuarto sería de la Santa Sede, pero de esto no estoy seguro", explicó, en referencia a la mesa de diálogo y negociación que, con el impulso del secretario general de la Unasur, Ernesto Samper, integran los ex presidentes José Luis Rodríguez Zapatero (España), Leonel Fernández (República Dominicana) y Martín Torrijos (Panamá).

"Hace tiempo recibí al presidente (de Venezuela, Nicolás) Maduro, después pidió audiencia el año pasado, un domingo al regreso de Sarajevo, pero lo canceló porque estaba enfermo de otitis y no podía escuchar. Después dejé pasar el tiempo y le escribí una carta a él. Luego, existieron contactos para un eventual encuentro, sí, con las condiciones de estos casos", recordó el Papa sobre los antecedentes de la posibilidad de una participación vaticana en el proceso.

La semana pasada, el hasta este domingo vocero papal, Federico Lombardi, había confirmado que la Santa Sede esperaba que se "especifiquen la substancia y los detalles de tal petición".

"Como es bien sabido, ya en el pasado la Santa Sede ha manifestado su disponibilidad si existieran las premisas para una contribución suya al diálogo", agregó Lombardi, que destacó la voluntad vaticana "para acompañar y facilitar el diálogo entre las partes frente a la situación del país".

Si bien por ahora hay hermetismo sobre cómo se desarrollaría esa eventual mediación, se espera que tenga un rol relevante en ella el propio secretario de Estado, Pietro Parolin, quien fue nuncio apostólico (embajador del Vaticano) en Venezuela entre 2009 y 2013.

Conflicto en Turquía
Durante el vuelo, el Pontífice se refirió también al reciente conflicto en Turquía, luego del intento de golpe de Estado en ese país rápidamente sofocado por un sector leal al presidente Recep Tayyip Erdogan.

"Cuando tuve que decir algo que no le gustó a Turquía, pero de lo cual estaba seguro, lo dije, con las consecuencias que todos ustedes conocen", rememoró en referencia a su condena al genocidio armenio, lo que provocó que el país eurasiático retirara su embajador ante el Vaticano el año pasado.

"Estaba seguro y lo dije. En este caso, no hablé todavía. No estoy seguro con la información que he recibido de qué sucede ahí", afirmó.

"Escucho las informaciones que llegan a la Secretaría de Estado, también a algún analista político importante y estudié la situación con los asesores y la cosa todavía no está clara", explicó.

"Es verdad, siempre se debe evitar el mal a los católicos, pero nunca al precio de la verdad. Existe la virtud de la prudencia, se debe decir esto, cuándo, cómo, pero, en mi caso, ustedes fueron testigos de que, cuando tuve que decir algo que tocaba a Turquía, lo dije", añadió.

Francisco regresó este domingo de Polonia, donde participó de la XXXI Jornada Mundial de la Juventud y visitó el campo de exterminio nazi de Auschwitz, en el que pidió "perdón por tanta crueldad", pero lamentó que "esa crueldad no se ha terminado en el mundo".

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