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22 de junio de 2016

Yiya Murano, un musical y el cruel recuerdo de su hijo

La historia de “la envenenadora de Monserrat” fue llevada el teatro de la mano del director Ricky Pashkus. Su hijo Martín asegura que no sabe si sigue viva y que nunca la sintió su madre.

María de las Mercedes Bernardina Bolla Aponte de Murano, más conocida como Yiya Murano “la envenenadora de Monserrat”, fue condenada por tres homicidios y estuvo presa durante dieciséis años. 

Fue la primera mujer asesina serial de la historia criminal argentina. Era metódica y asesinó por codicia a dos amigas y a una prima segunda. Las mató para no devolverles los casi 50.000.000 de pesos ley 18.188 que las víctimas le habían entregado luego de que ella les prometió que multiplicaría esas sumas en la bicicleta financiera, que dominaba el mercado económico de la Argentina de 1979.

Yiya mató a las tres mujeres poniéndoles cianuro en las masas con las que las invitaba a tomar el té. Por reducción de la condena y la ley del “dos por uno”, salió de prisión después de 16 años.

A más de 30 años, el director Ricky Pashkus decidió llevar la historia de “La envenenadora de Monserrat” al teatro. El elenco conformado por Karina K, Fabián Gianola, Patricio Contreras, Tomás Fonzi, Virginia Kaufmann, Iride Mockert y Tiki Lovera, con libro de Osvaldo Bazán y música de Ale Sergi, presentan “Yiya, el musical” en El Nacional.

“Con el tiempo entendí que lo que cuenta la historia de Yiya es absolutamente vigente, hasta que tiene que ver con los riesgos de la transgresión, soy un ferviente admirador de la transgresión, pero acá hablamos de otro tipo de transgresiones, no sólo policiales sino que nace en una ambición económica personal”, explicó Pashkus a Cadena 3.

Y agregó. “Ella lo hacía para comprarse ropa, una vez que se cruza el límite no se vuelve; a partir de ahí trabajando con Karina K y Tomás Fonzi me di cuenta que el formato que elegía para contar esto era un formato revisteril”.

El director contó, además, que está en permanente contacto con Martín Murano, el hijo de Yiya, quien está muy contento con la obra.

En el año 2008, Yiya habló con Viva la Radio y aseguró que es inocente. “Martín me ha crucificado”, dijo sobre su hijo que escribió un libro sobre su madre.

Yiya, la madre que no fue
En diálogo con Cadena 3, Martín Murano sostuvo que Yiya es una mujer sin alma, cuyo único interés es su propio bienestar y su necesidad imperiosa de egocentrismo, y que de hecho ha matado para conseguir su fin.

Martín dijo desconocer si su madre sigue viva, ya que hace años que no al ve y no le interesa. “Es el misterio que tenemos todos, yo no estoy muy preocupado por el tema, lo vivo como si no fuera mi madre porque nunca existió un vínculo con ella”, indicó.

“Mi infancia no fue para nada agradable, ella era una mujer que engañaba a mi padre, yo no soy hijo biológico de mi padre, me enteré a los 18 años si bien lo sospechaba. Mi padre me lo preguntó antes de morir, pero no iba a ser tan cruel de decirle la verdad”, contó.

A sus 50 años, Martín relata que su verdadero padre es uno de los amantes de su madre, un hombre conocido, que ya falleció, pero no quiere hacer público el nombre por respeto a la familia. “Ella tenía varios amantes, cuando vos tenés un amante puede ser por varios factores, cuando tenés muchos la palabra amor no tiene mucho que ver”, reflexionó.

Recordó que cuando su madre se hizo conocida por haber matado a tres personas lo discriminaron. “Tuve problemas en la calle, peleas y me fui para el otro lado, soy instructor de tres artes marciales, aprendí a pelear para para defenderme de eso, después me di cuenta que no era el camino”, comentó.

Sobre la relación con Yiya, se expresó con dureza: “Yo fui un error, no fui buscado, aparecí por un descuido de ella y su amante; (…) hoy tengo una madre, un padre, hermanos, gente que yo elegí en la vida y me eligieron a mí; la familia que la vida no me dio, me la procuré”.

Martín aseguró que su madre le confesó que mató a sus amigas con cianuro, pero el veneno no estaba en las masas sino en el té: “Fue un plan de movida, el plan fue elaborado de entrada, siempre pensó en hacer una estafa seguida de muerte”.

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