Martes 11 de Agosto de 2020

  • 9.9º
  • Soleado

9.9°

El clima en Los Toldos

  • Fecha

  • Contagios

  • Recuperados

  • Muertes

17 de mayo de 2016

Se disipa El Niño y da paso a La Niña

Tal como lo sugiere su nombre, que deriva del “Nacimiento del niño Jesús”, el episodio de El Niño 2015/2016 alcanzó su máximo durante la semana de Navidad.

Durante la mayor parte del verano, el fenómeno se mantuvo en estado latente, pero hacia el comienzo del otoño, retomó su actividad, en forma intensa y caótica.

Una franja de tormentas de extrema intensidad se ubicó sobre el sur de la provincia de Corrientes y el norte de la provincia de Entre Ríos, afectando a la cuenca inferior del Paraná, al interior de Corrientes y a la cuenca inferior del Uruguay.

Gran parte del área agrícola nacional sufrió precipitaciones muy por encima de lo normal, que anegaron grandes superficies de campos bajos, provocando un significativo recorte en la expectativa de producción de la cosecha gruesa.

Afortunadamente, el inicio de las entradas de aire polar observado en los últimos días de abril puso fin a la intensa racha de tormentas observada durante las semanas precedentes, dando paso a un escenario climático mucho más moderado, aunque no totalmente exento de riesgos.

La mayor parte de los centros de previsión climática coincide en que la campaña 2016/2017 será afectada por un episodio de La Niña, que será potenciada por un avance de la corriente marina fría de Malvinas, determinando precipitaciones inferiores a lo normal en todo el centro y el este del área agrícola, mientras que su porción occidental experimentará valores superiores a la media.

No obstante, las amplias reservas de humedad dejadas por El Niño, así como su acción residual, a las que se sumará la presencia de un área con aguas calientes en el Atlántico Subtropical, contribuirán a mitigar significativamente los posibles efectos negativos de La Niña.

Por lo tanto, se dará una temporada en la que convivirán los rasgos residuales de El Niño con los rasgos crecientes de La Niña.

Las imágenes difundidas el pasado 1º de mayo por el Servicio Meteorológico Nacional Argentino, permiten comprobar que la Cuenca del Plata exhibe espejos de agua muy superiores a su extensión normal.

Contribuye a esto una notable persistencia de vientos del sector sudeste, que dificultan el flujo de los grandes ríos, causando inundaciones en la última parte inferior de sus cuencas.

Por esta causa, se mantiene una considerable vulnerabilidad a nuevas tormentas sobre la Cuenca del Plata, las cuales podrían reactivar rápidamente el caudal de los ríos, inundando poblaciones ribereñas y anegando grandes extensiones de campos bajos.

No obstante, las elevadas reservas de humedad dejadas por El Niño, así como su acción residual, mitigarán en buena medida los efectos depresores de las lluvias que suele producir La Niña en el este del área agrícola, minimizando sus impactos negativos.

A pesar de ello, es probable que el centro y el sudoeste de la Región Pampeana se vean expuestos a un moderado impacto negativo sobre los cultivos, a la vez que la ganadería experimentará un corte de la cadena forrajera.

Contrariamente, el NOA y el noroeste de la Región Pampeana observarán precipitaciones superiores a lo normal, con riesgo de tormentas severas, lo cual también podría producir algún nivel de impacto negativo.

A estos riesgos, se adicionará la posibilidad de heladas intensas desde mediados de otoño hasta mediados de primavera, que afectarán a la mayor parte del área agrícola, llegando a alcanzar peligrosidad sobre su extremo norte.

Todo ello, hace que sea necesario elaborar una cuidadosa estrategia para hacer frente con éxito a los desafíos que se avecinan, sacando el mayor provecho posible de la situación y minimizando sus efectos negativos.

Las imágenes difundidas el pasado 1º de mayo por el Servicio Meteorológico Nacional Argentino, permiten comprobar que la Cuenca del Plata exhibe espejos de agua muy superiores a su extensión normal.

Contribuye a esto una notable persistencia de vientos del sector sudeste, que dificultan el flujo de los grandes ríos, causando inundaciones en la última parte inferior de sus cuencas.

Por esta causa, se mantiene una considerable vulnerabilidad a nuevas tormentas sobre la Cuenca del Plata, las cuales podrían reactivar rápidamente el caudal de los ríos, inundando poblaciones ribereñas y anegando grandes extensiones de campos bajos.

No obstante, las elevadas reservas de humedad dejadas por El Niño, así como su acción residual, mitigarán en buena medida los efectos depresores de las lluvias que suele producir La Niña en el este del área agrícola, minimizando sus impactos negativos.

A pesar de ello, es probable que el centro y el sudoeste de la Región Pampeana se vean expuestos a un moderado impacto negativo sobre los cultivos, a la vez que la ganadería experimentará un corte de la cadena forrajera.

Contrariamente, el NOA y el noroeste de la Región Pampeana observarán precipitaciones superiores a lo normal, con riesgo de tormentas severas, lo cual también podría producir algún nivel de impacto negativo.

A estos riesgos, se adicionará la posibilidad de heladas intensas desde mediados de otoño hasta mediados de primavera, que afectarán a la mayor parte del área agrícola, llegando a alcanzar peligrosidad sobre su extremo norte.

Todo ello, hace que sea necesario elaborar una cuidadosa estrategia para hacer frente con éxito a los desafíos que se avecinan, sacando el mayor provecho posible de la situación y minimizando sus efectos negativos.

Fuente: Eduardo Sierra | Agroeducación

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios