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10 de abril de 2024

Dormir en cuartos separados: ¿tendencia o necesidad?

Aunque compartir la cama puede parecer una práctica matrimonial automática, diversas circunstancias y preferencias cuestionan sus beneficios.

¿Qué es el Sleep Divorce? El también llamado "divorcio de dormitorio" se ha vuelto cada vez más común entre parejas que buscan mejorar su calidad de sueño. Aunque compartir la cama puede parecer una práctica matrimonial automática, diversas circunstancias y preferencias cuestionan sus beneficios. La posibilidad de dormir en camas o habitaciones separadas está limitada por el espacio disponible, pero cuando es viable, ofrece múltiples ventajas.

¿Por qué dormir separados? Según una investigación del Better Sleep Council de Estados Unidos, el 63% de las parejas no duermen juntas durante la mayor parte de la noche. Además, el 26% de los encuestados afirmó dormir mejor en soledad, y un 9% admitió hacerlo en habitaciones separadas. Incluso casi 2 de cada 10 estadounidenses consideran que la casa ideal incluye dormitorios principales separados.

El origen cultural del “lecho conyugal”. La psicóloga y sexóloga María Gabriela Simone explicó que el concepto del “lecho conyugal” se basa en el deber matrimonial de compartir la cama para la relación sexual y la procreación. Sin embargo, culturalmente se ha arraigado la creencia de que las personas que se aman deben dormir juntas, aunque esto no siempre sea lo más beneficioso.

Individualidades y necesidades al momento de dormir. Cada persona tiene su propia historia y costumbres al dormir. Al compartir la cama, las diferencias pueden afectar la calidad del sueño. Algunos miran televisión hasta tarde, otros se despiertan temprano, hay quienes roncan o necesitan luz, y las temperaturas corporales varían. Dormir mal puede generar fatiga, cambios de ánimo y problemas de memoria.

Los efectos de no dormir bien. La falta de sueño adecuado afecta la salud física y mental. Si uno de los miembros de la pareja no descansa bien, esto puede repercutir en la convivencia diaria. La irritabilidad, la falta de empatía y la menor productividad son consecuencias de no dormir lo suficiente. Por lo tanto, priorizar el descanso es fundamental para mantener una relación saludable.

(Fuente: Clarín).

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