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SOCIEDAD

3 de enero de 2022

A 30 años de la vigencia del Peso al reemplazar al Austral

El 1 de enero de 1992 se proyectó una moneda estable y que diera equilibrio a los vaivenes constantes de la economía del país.

El primero de enero de 1992 la moneda argentina volvió a llamarse peso, tal como se le denominó desde 1899 hasta enero de 1970, cuando fue reemplazado por el peso ley, que a su vez fue sustituido por el peso argentino en 1983 y luego por el austral en 1985.

El nuevo billete de un peso equivalió a 10.000 de los vigentes australes de hace 30 años y, de acuerdo con el Plan de Convertibilidad de la moneda que se aplicó desde el mes de abril de 1991, su cotización fue a la par con el dólar: un peso, un dólar.

Por entonces se anunciaba que el producto interior bruto (PIB) del país llegaría ese año 1992 a 153.000 millones de dólares, un 6,5% más que en el año anterior, 1991.

Por su parte, la previsión de inflación fue en el 6,2%.

Para el cambio de moneda, además de las razones técnicas, que permitieron operaciones matemáticas con cantidades más pequeñas por la reducción de cuatro ceros en la cifra, el equipo económico del Gobierno argentino consideró que la recuperación del término “peso” es un síntoma más de las medidas que iban a cambiar la historia del país.

El texto del anuncio, difundido por entonces aseguraba que “durante años la Argentina fue un país regulado. Las acciones monopólicas con sus privilegios acumulaban inestabilidad, produciendo nada más que recesión. Los habitantes de esta nación habíamos perdido la propiedad de nuestro destino. Así, unos pocos decidían por todos nosotros. La estabilidad, la desregulación y la libre competencia son las decisiones de peso que están cambiando la historia”, se resaltaba por entonces.

El nuevo peso de hace 30 años, equivalía a 10.000 de los australes, a 10 millones de los anteriores pesos argentinos, a 100.000 millones de los pesos ley y a 10 billones de los pesos moneda nacional de 1970.

El signo monetario que rige desde entonces, no ha podido encontrar el equilibrio y la estabilidad que se proyectó y tiene a la sociedad en una zozobra constante.

Son parte de los desafíos del gobierno, que dar tranquilidad a una sociedad que vive con ansiedad, preocupación y desasosiego.

Que este aniversario de la vigencia del peso convoque a encontrar el equilibrio deseado por la población.

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