23 de noviembre de 2015

El porqué de la victoria de Macri en números

Apenas 350 mil votos le faltaron a Scioli para convertirse en presidente de la Nación. La provincia de Córdoba jugó un papel preponderante en el triunfo de Macri, donde el candidato de Cambiemos sacó más del 70 por ciento de los votos. A pesar de la derrota, la provincia de Buenos Aires le jugó a favor.

Mucho es el análisis que se puede hacer de los porqué de la victoria de Macri y los porqué de la derrota de Scioli y quizá no quede del todo claro. Pero sí se puede llegar a entender en cuanto a los números fríos y porcentajes obtenidos por uno y otro. 

Tal como se esperaba, al igual que sucedió en las generales, el territorio gobernado por José Manuel De la Sota fue vital para el triunfo de Mauricio Macri, más allá de su raigambre peronista. La diferencia a favor del electo mandatario fue de casi un millón de votos.

En lo que a los porcentajes respecta, el número asusta al peronismo. Pero no solo asusta, también ayudan a entender la derrota. Macri se alzó con el 71,51 por ciento de los votos, mientras que Scioli logró el 28,49 por ciento. 

Además, el bonaerense perdió dos provincias en las que en las generales había sido triunfador. Ellas son La Rioja, donde Macri obtuvo llamativamente unos veinte mil votos más que Scioli (56,51 por ciento a 43,49 por ciento) y La Pampa, donde la victoria macrista fue por tres mil sufragios. 

Por supuesto, como siempre, la provincia de Buenos Aires fue más que importante en estos comicios. La Tercera sección, bien peronista, se portó para el lado del gobernador e hizo que Scioli le saque a Macri una diferencia de más de 17 puntos.

El porcentaje fue 58,82 contra 41,18 en favor del ex motonauta. En votos propiamente dichos significaron casi 600 mil votos más para el representante naranja, unos 400 mil menos que los que Macri le sacó de ventaja en Córdoba. O sea, los que le hubiesen servido para ganar.

La Primera sección no movió el amperímetro para Scioli. Es más, se podría decir que lo movió para el lado de Macri, pese a haber perdido. La ventaja para el gobernador fue de apenas 80 mil votos, insignificantes al lado de los más de 3 millones 200 mil sufragios válidos.

En porcentajes fue 51,23 para Scioli y 48,77 para Macri. En este caso, poco importan estos porcentajes. Está claro que los distritos massistas de San Fernando y Tigre jugaron un fuerte para Macri, siendo dos de los pocos de todo el Conurbano donde el Pro ganó. 

Claro, en Vicente López, los pagos del primo de Mauricio Macri, Jorge Macri, la victoria también fue para el electo presidente, quien se alzó con casi el 70 por ciento de los votos. ¿Cuál fue la diferencia? Unos para nada despreciables más de 70 mil votos. 

Otro dato que llamó la atención fue lo sucedido en el interior bonaerense, donde el mandatario provincial solamente ganó en cinco localidades, Laprida, Baradero, Colón, Zárate y Tres Lomas. Después, en los más de cien distritos de la Provincia, la victoria fue para Cambiemos.

Ni los peronistas, ni los radicales, ni los vecinalistas, ni los massistas vieron triunfador al referente naranja. De manera contundente, el electorado de tierra adentro se inclinó por la opción amarilla. ¿Las inundaciones, el campo, el enojo en sí con el gobierno?. Todo puede ser.

En la Segunda sección, Macri se impuso por 40 mil votos; en la Cuarta por 70 mil, en la Quinta por 150 mil votos, en la Sexta por 110 mil votos, en la Séptima por 30 mil sufragios y en la Octava por unos 70 mil votos. Los números son claros. Si la diferencia era al revés, el ganador era Scioli.

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios