Miércoles 1 de Febrero de 2023

Hoy es Miércoles 1 de Febrero de 2023 y son las 22:57 -

LA PROVINCIA

6 de abril de 2020

Con una celebración inédita se dió comienzo a la semana Santa en la catedral del Obispado de Santo Domingo

En una celebración que el mismo obispo calificó como inédita comenzó la santa misa en la puerta de la Iglesia Catedral que estaba completamente vacía.

Desde allí, tras la bendición de los ramos que fue transmitida por diversos medios de comunicación locales, y por las redes sociales, se hizo la bendición a los ramos que los fieles tenían en sus hogares. Posteriormente, como es costumbre, fue proclamado el relato de la Pasión. En la homilía el obispo hizo hincapié en tres significados que tiene el ramo y la aplicación a la vida concreta de los fieles en esta situación de pandemia que asola a la humanidad entera. Monseñor Torrado Mosconi hizo su reflexión en torno a un triple significado del ramo que sería luego puesto en el crucifijo de cada hogar. Desarrolló la meditación en torno a tres ejes: el coraje, la confianza y el servicio.

En primer lugar, se refirió al coraje con que Jesús decididamente ingresa en Jerusalén aceptando la cruz. Entonces exhortó "aceptemos la cruz que nos toca vivir en estos días por el dolor del aislamiento, de no poder abrazar a nuestros seres queridos ni encontrarnos con nuestros amigos. De las pérdidas materiales que tengamos que sufrir, de la renuncia a tantos proyectos y planes. Posteriormente hizo referencia a que esta aceptación no sería posible si no fuera por la confianza de saber que Dios está con nosotros en medio de este sufrimiento. Aseguró "Dios habita en los países del mundo más afectados por esta epidemia y en las ciudades con sus calles desiertas, Él se acerca a los hospitales y clínicas, a las residencias de los abuelos, a las casas de quienes están solos y tristes, a los barrios más pobres, a cada uno de los comercios cerrados, de las industrias paradas, de los lugares donde hay más incertidumbre, desconcierto, temor y sufrimiento" enfatizó. 

Por último, hizo referencia al servicio como el ejemplo que nos regala Jesús al ingresar a Jerusalén y que nosotros, al elevar los ramos, debemos renovar. En efecto, haciendo referencia a la celebre frase de la Santa Madre Teresa de Calcuta que decía "quien no vive para servir no sirve para vivir" exhortó a los fieles a redescubrir el sentido más hondo de la vida en el espíritu de servicio. Y agregó "en los momentos cruciales de la vida surgen los verdaderos protagonistas de la sociedad: los médicos y enfermeros, los servidores de la comunidad en cada una de las áreas esenciales de la existencia, aun las que parecen más sencillas, pequeñas, silenciosas e invisibles".  Luego agregó "Ahora nos damos cuenta como no todo lo que brilla es oro: que no son los ídolos famosos, ni los que ostentan fama, riquezas y lujos los que tienen una vida que valga la pena".

Posteriormente continuó la misa concelebrada por el párroco de Nueve de Julio Pbro. Guillermo Gómez y el vicario parroquial Pbro. José Pedraza.  Al concluir la misa pronunció una bendición solemne para la ciudad de Nueve de Julio y toda la diócesis.

 

COMPARTIR:

Comentarios