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El clima en Los Toldos

10 de agosto de 2016

Espacio cedido por éste sitio, a la Oficina de educación vial y concientización en tránsito de la Estación Comunal de Gral. Viamonte

Hoy el tema a desarrollar serà: “EL EJEMPLO, EN LA FORMACIÓN DE NUESTROS HIJOS”

el título de la columna de hoy es: “EL EJEMPLO, EN LA FORMACIÓN DE NUESTROS HIJOS”. Conversando con un amigo y, reflexionando además con Él, sobre nuestra conducta como transeúntes en la vía pública. Me contó sobre algo curioso que vio ayer en nuestro medio. Me dijo:  -¡Che!, ¿vos sabés una cosa?. Ayer a la tarde, vi a fulano que tenía su auto estacionado en tal calle. Luego lo veo que sale de su casa en el vehículo como si nada girando en “U”, ya que está ubicada a media cuadra, y se direcciona en sentido contrario de donde estaba estacionado su vehículo. Lo curioso, me dice, que también lo hace seguido su mujer y peor aún, también sus hijos.

El tema es que con ese “mal ejemplo”, sin querer o queriendo, ha inculcado a sus hijos, no solamente a cometer una infracción de tránsito, sino a poner en riesgo su propia vida y la de los demás con esa imprudencia. Pero eso no es nada. Estas personas son muy influyentes en la comunidad. Son líderes en las distintas actividades que realizan en el pueblo. Sin querer o queriendo con su actitud, están invitando a otros a proceder de la misma manera. Total, “acá no pasa nada”, total, “si me hacen la multa la pago y ya está”. Después, nos preguntamos: -¿porque nuestros hijos actúan de tal o cual manera?. -¿Saben quienes tienen las respuestas a esa pregunta? “NOSOTROS MISMOS”, que los llevamos a actuar de esa manera. - ¡Pero si yo siempre les di buenos consejos sobre la conducción!. Consejos les damos,  pero… en la vida como conductores actuamos como queremos, como se nos antoja (“HAS LO QUE YO DIGO Y NO LO QUE YO HAGO”). Mi amigo se había tomado el trabajo de observar, que los hijos de esta familia tenían el mismo mal hábito que sus padres. La misma actitud avasalladora de: “-¡En mi pueblo hago los que quiero y nadie me dice nada!.”.

Reflexionemos. Porque después nos podemos lamentar. Siempre buscamos culpables afuera, pero…. ¿está afuera el responsable o…. somos nosotros mismos y no queremos asumirlo?. A veces es tan grande nuestro ego, que no permite que la luz del consejo penetre nuestra mente y nuestro corazón. Vivimos escuchando periódicamente, que fulano o mengano falleció en un siniestro vial en tal o cual lugar. Pero… total… pensamos o decimos: - Las responsabilidades son ajenas y los riesgos los sufren los demás.

Nuestra propuesta es un cambio de actitud al respecto y principalmente hacia los más desprotegidos, los niños por ejemplo, de cuya integridad los adultos somos responsables.

El niño de hoy es el adulto de mañana y gran parte de su personalidad se construye con “EL EJEMPLO” de sus referentes.

Antes de terminar les cuento, que la historia antes narrada es  ficticia, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.- HASTA LA PRÓXIMA. 

 

 

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