7 de septiembre de 2015

La Justicia y la oposición ya tienen listas nuevas medidas para controlar la elección

Las elecciones de Tucumán provocaron un verdadero cisma político que dividió a la dirigencia y al electorado en dos grupos bien definidos: de un lado se posicionan los que exigen un cambio inmediato del sistema de voto; del otro, los que aseguran que las denuncias de irregularidades son una estrategia de los que no quieren aceptar una derrota electoral y pretenden embarrar la cancha de cara a octubre.

En ese contexto, cuando todavía resuenan los ecos de las protestas que sacudieron a la provincia del NOA argentino, la Cámara Nacional Electoral (CNE) reveló que en los comicios presidenciales se aplicarán nuevas medidas para garantizar el normal desarrollo de la votación y del escrutinio. A ellas se suma la red de fiscalización interpartidaria que dirigentes de la oposición anunciarán este martes.

La negativa del Poder Ejecutivo a modificar el sistema de voto provocó que los encargados de controlar las elecciones comenzaran a pensar cómo se puede mejorar la fiscalización electoral. Y las ideas surgieron rápidamente.

Santiago Corcuera, camarista de la CNE, adelantó cuáles serán las medidas que planean implementar en octubre, para reducir las posibilidades de que alguien busque manipular la voluntad popular.

"Pediremos a los jueces electorales que distribuyan todas las boletas, sin límites de logística. Además nombraremos un delegado responsable de cada escuela, para que reciba y custodie las urnas desde el día anterior y para que guarde boletas extra, para reemplazar las que se roben los partidos", detalló el integrante de la Cámara Electoral.

El plan incluye otras ideas ambiciosas: se trabaja para coordinar con el Correo una mejor distribución y recolección de las urnas. Y se pretende que cada camión del Ejército que las traslade tenga un GPS para que se pueda hacer un seguimiento minuto a minuto.

"En muchas mesas vamos a nombrar más autoridades suplentes. Y para evitar sospechas como las de Tucumán y otros comicios, las actas de escrutinio tendrán un duplicado", anunció Corcuera, quien fundamentó -en diálogo con La Nación este domingo- esa decisión con una breve explicación: "Muchas veces, los telegramas que envía el presidente de mesa para el escrutinio provisional son ilegibles, se hacen trampas o están mal transcriptos y no coinciden con lo que el presidente de mesa anotó en el acta de escrutinio, que es la que se pone dentro de la urna para el escrutinio definitivo. Entonces surgen sospechas. Lo mejor es que el acta de escrutinio, desde un primer momento, se confeccione por duplicado, con papel autocopiativo".

La idea además es que haya cámaras IP en cada uno de los 250 centros donde se cargan los telegramas, para que los fiscalizadores y los representantes de los partidos puedan ver en vivo la tarea del Correo.

El plan de la oposición

La idea surgió a partir de una propuesta del massismo al PRO, la UCR y el frente Progresistas de Margarita Stolbizer: establecer un centro de control unificado para las elecciones del próximo 25 de octubre al que los fiscales de cada partido deberían enviar por celular una imagen de su planilla del escrutinio. La desconfianza primó y no se pudo acordar el mecanismo, pero sí llegaron a ser consensuadas una serie de medidas para enfrentar el sistemático robo de boletas.

La principal: un pedido para que cada uno de los casi 100.000 presidentes de mesa reciban un paquete de boletas de emergencia. Llegado el caso de que un votante salga del cuarto oscuro para denunciar faltantes, la autoridad le entregaría una papeleta de cada uno de los seis partidos que compiten en la votación a nivel nacional.

El documento, que será presentado este martes, incluye además un acuerdo de colaboración interpartidaria para que en cada uno de los 13.000 centros de votación haya "fiscales repositores" que lleven las boletas de todos los partidos opositores.

El texto, titulado "Acuerdo interpartidario para la transparencia electoral", será presentado este martes a las 14 en el Congreso de la Nación. Encabezaron su confección las diputadas Patricia Bullrich y Graciela Camaño, en representación de los sectores de Macri y Massa, respectivamente. Enviados de Margarita Stolbizer y Adolfo Rodríguez Saá también participaron de la discusión. Aunque fue invitado, el trotskista Nicolás del Caño no había enviado delegados hasta este fin de semana.

La presentación será acompañada con una serie de solicitudes a la Cámara Nacional Electoral. Además del paquete de boletas de emergencia, habrá otros dos pedidos principales: que haya fiscales de cada partido en los centros de transmisión de datos del Correo Argentino y que la Justicia tenga un delegado en cada uno de los 13.000 centros de votación, como ocurre en la Ciudad de Buenos Aires. Una medida similar a este último punto ya fue anunciada por los camaristas.

Los últimos detalles eran pulidos por estas horas. La letra final se conocerá recién este martes en la conferencia de prensa para su presentación.

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